Aunque celebrar el debut de clubes modestos como Como, Sabah, LASK y Viking es necesario, que la Champions mantenga un formato que sigue privilegiando a los gigantes financieros pone de relieve la urgencia de reformas que redistribuyan recursos, limiten el gasto desmedido y prioricen la sostenibilidad y la justicia competitiva en el fútbol europeo.

Yayoi Kusama, la artista que convirtió la enfermedad mental en una obra de arte