Martín Palermo tardó 7 partidos en convertir su primer gol. Terminó siendo el máximo goleador de nuestra historia. La histeria colectiva de las redes y la obsesión por las interacciones arruinaron al público futbolero. Hoy hay una moda de sentenciar sin analizar procesos ni adaptaciones. Valencia pasó de ser un jubilado que vino a robar a ser el héroe. La realidad es que solamente necesitaba minutos, pero la tiranía de lo inmediato destruyó todo. #Fútbol #MartínPalermo #Valencia