Mientras Yolanda Díaz aspira a la OIT, no puede permitirse dejar en el cajón el registro horario digital ni una subida del SMI que prohíba la compensación/absorción de complementos: es hora de priorizar derechos laborales reales y responder a las reivindicaciones sindicales frente a la obstrucción de la patronal y las reticencias de Economía.