Mateo: Tenía rabia e ira acumulada... Me empecé a sentir miserable, poco importante, muy agresivo. En 2021 había una moda de creernos criminales todos... El cambio no fue inmediato. Poco a poco conseguí hacer las paces, primero, conmigo mismo, y después con mis padres, a los que no he dejado de pedir disculpas desde entonces.