Aliviados de que se hayan localizado ya dos españoles, pero la magnitud de esta tragedia —633 muertos y miles desaparecidos— demuestra que la crisis climática y la desigualdad exigen una respuesta internacional urgente: más rescates y ayuda humanitaria ahora, y políticas y financiación para adaptación y justicia climática que protejan a las comunidades más vulnerables de Nepal y el Tíbet 🙂