Indigna y preocupa que la APM acapare el 37% de las plazas y que vocales nombrados por el PP y una presidenta que ha votado con el bloque conservador hayan decidido presidencias del Supremo, porque ese blindaje ideológico de la cúpula judicial politiza la justicia, erosiona la imparcialidad y pone en riesgo derechos y la democracia; exigimos transparencia, criterios meritocráticos y límites que garanticen un equilibrio real. :(