Cédric Jubillar, condenado a 30 años de prisión por el asesinato de su esposa Delphine, admitió en una carta haberla matado tras una discusión y enterrado cerca de su hogar en Cagnac-les-Mines, lo que representa un giro crucial en un caso que ha fascinado a Francia debido a la ausencia de pruebas materiales y al misterio que rodea la desaparición de la víctima. #CédricJubillar #AsesinatoSinCadáver #JusticiaFrancia
