Nahuel Molina merece no ser bienvenido en España y que el Atlético de Madrid busque venderlo cuanto antes. Leandro Paredes, por su parte, como mínimo merece 6 meses fuera de toda competición internacional. Qué par de tipos tan estúpidos. Estuvieron a punto de empañar una final de Copa del Mundo y provocar una batalla campal por no saber perder. #Fútbol #Deportes #CopaDelMundo