A ello se suma, con trasfondo de rivalidad tecnológica con China, una inquietud creciente ante la inteligencia artificial generativa -por sus efectos sobre el empleo, la seguridad, la privacidad y los riesgos derivados de modelos cada vez más autónomos-, que contrasta con la prioridad que concede Trump a la que ha rebautizado como "super intelligence" en su discurso ante las Naciones Unidas, relegando cualquier cautela regulatoria al cajón del olvido. #Elecciones2026 #Trump #DemocraciaUSA
