Respetada Jennifer, el debate no es si los escoltas tienen formación o no; es que ustedes tienen escoltas justamente porque la gravísima situación de inseguridad del país - que padecemos desde hace muchos décadas - los hace necesarios. El problema de fondo entonces es que, mientras ustedes gozan de esos escoltas y carros blindados (en muchísimos casos, no es el suyo, de manera injustificada, y solo por estatus) el 99% de los colombianos no tiene derecho a la legítima defensa, justamente frente a un fenómeno de altísima criminalidad que deja anualmente - en promedio - más de 1.500 personas asesinadas en atracos a mano armada. Y otras miles heridas. Mi punto central es la coherencia en el debate: si ustedes necesitan escoltas fuertemente armados y camionetas blindadas, ¿por qué el resto de colombianos - que no tiene acceso a esos escoltas y camionetas blindadas - no puede acceder a un mecanismo de legítima defensa como es el portar armas legales, supervisadas y controladas por el Estado? Debo decirlo, como lo he dicho muchas veces, nunca he disparado un arma ni me interesa, pero sí creo que la legítima defensa - ante la inoperancia, la ineficacia y la ausencia del Estado para proteger a los ciudadanos - debe poder hacerse con, incluso, armas de fuego legales. La coherencia sería que, si ustedes consideran que el Estado sí es eficaz y tiene la capacidad para proteger a todos los colombianos y, por lo tanto, los ciudadanos no necesitan tener un arma legal para defenderse, entonces ustedes no necesitan escoltas ni carros blindados. En teoría suena bonito que el Estado tenga el monopolio absoluto de las armas, en la práctica en Colombia durante décadas ese monopolio no ha existido y las armas las tienen por miles también los criminales de todas las condiciones, incluso armas de guerra. #Colombia #Inseguridad #LegítimaDefensa