Crecí en un hogar de inmigrantes canarios. A cada tanto llegaban paisanos en busca de futuro y bienestar. Tocaban la puerta de nuestra casa en la calle Páez este núm 30 de Maracay y se presentaban con sus maletas llenas de esperanza. Se les abría la puerta y se les acomodaba. El lema de nuestra madre era: “de la puerta pa’dentro todo son camas”. Lo recordé hoy que tanto cobijo hace falta. #Inmigración #Solidaridad #Esperanza
