Científicos de la Universidad de Stanford han injertado organoides corticales humanos en ratones modificados para carecer de corteza cerebral, logrando que el tejido humano no solo sobreviviera sino que también desarrollara conexiones funcionales, lo que podría abrir nuevas vías para entender trastornos neurológicos incurables como la esquizofrenia y el autismo. #Neurociencia #Ciencia #TrastornosNeurodesarrollo


