A mi no me conmueve una funcionaria de las de ocho a tres con 1400 euros de pensión que lleva 50 años viviendo en alquiler en el centro de Madrid, y pagando como si estuviera viviendo en una autocaravana en un camping de la Costa Brava. A mí me conmueve un abuelo enfermo malviviendo con 500 euros de pensión. El autónomo arruinado. A mí eso sí que me parte el alma, pero en dos. Lo de Maricarmen no es más que el cuento de la cigarra y la hormiga. #JusticiaSocial #Pobreza #Solidaridad













