Ufff, pero miren nada más esta secuencia. En cuanto terminó la LEGENDARIA REMONTADA de Ecuador ante Alemania, Moisés Caicedo se tiró al césped para agradecer. Después, en cuanto se puso de pie, corrió hacia donde estaba sentados sus padres, que lo recibieron con una felicidad inmensa. La historia contará que, con El Niño Moi como CAPITÁN, la Selección de Ecuador firmó su triunfo más importante en toda la historia de las Copas del Mundo. Y sí, Caicedo cumplió la promesa que hizo cuando todavía era una promesa juvenil en Independiente del Valle. Logró que sus papás y todos los ecuatorianos se sintieran orgullosos de él. Lo conseguiste, Moi. Ya eres una leyenda de Ecuador. IMPOSIBLE NO EMOCIONARSE. #Ecuador #Fútbol #MoisésCaicedo