El ejército estadounidense es el mejor del mundo, pero nuestros militares no deberían ser enviados a situaciones de peligro cuando no hay un beneficio claro para Estados Unidos. Los estadounidenses quieren un Congreso y un presidente centrados en reducir los costes de la vida. Lo último que necesita nuestro país ahora mismo es una guerra de cambio de régimen en Cuba basada en amenazas imaginarias a la patria, que devastaría al pueblo cubano y generaría una crisis migratoria artificial.