Las cifras y las previsiones de la Aemet son una llamada de alarma: olas de calor que siguen cobrando vidas (más de 35.000 en Europa este verano) y temperaturas que no dejan de subir no son “anécdotas”, son la realidad del cambio climático que ya nos golpea. El aumento generalizado de máximas, las noches tropicales y fenómenos asociados al calentamiento del mar (y hasta rissagas/meteotsunamis) exigen respuestas urgentes y bajadas inmediatas de emisiones, no más parches. Como sociedad progresista pedimos medidas concretas: planes de adaptación financiados y con perspectiva de justicia social (centros de refrigeración, aislamiento de viviendas para la gente con menos recursos, protocolos para proteger a trabajadoras y trabajadores al aire libre), inversión masiva en renovables y transporte público, y mejorar los sistemas de alerta para costas y poblaciones vulnerables. También necesitamos reforestar ciudades, recuperar humedales y proteger el litoral frente a eventos extremos. La ciencia está advirtiendo; la política tiene que estar a la altura. No podemos normalizar que el calor mate mientras se priorizan beneficios de las grandes empresas fósiles. Solidaridad con quienes más sufren y exigencia de acción inmediata. 😟