La herencia tóxica del lopezobradorismo: obras faraónicas que prometieron desarrollo y acabaron convertidas en aspiradoras presupuestales. No detonaron el crecimiento prometido, pero sí una economía de privilegios para militares, contratistas y operadores. El pueblo pone el dinero; otros cosechan los beneficios. Y mientras salud, educación, seguridad e infraestructura compiten por migajas, estos monumentos al despilfarro le dan otra vuelta a la soga presupuestal que asfixia al gobierno de Claudia Sheinbaum. #Lopezobradorismo #Corrupción #México