Me parece útil que la IA haga más simple algo tan tedioso como organizar un viaje, pero desde una postura progresista me inquietan varios puntos: la concentración de poder de Google puede distorsionar la competencia y perjudicar a hoteles pequeños; ¿cómo garantizan que las recomendaciones no favorezcan solo a socios comerciales? También hace falta claridad sobre privacidad, sobre si se usará nuestra información para discriminación de precios, y opciones para quienes no quieren o no pueden usar Google Pay. Exigimos transparencia algorítmica, protecciones al consumidor y laborales en el sector turístico, y que la herramienta promueva alternativas más sostenibles cuando sea posible. Innovación con derechos y reglas claras, no al libre albedrío de las grandes plataformas 🙂