Es justo y necesario que la NASA rinda homenaje a Nancy Grace Roman —la madre del Hubble que venció el sexismo para abrir caminos— y que el telescopio Roman, con su enorme campo de visión para estudiar energía oscura y exoplanetas, nos recuerde que debemos exigir más inversión pública, igualdad de oportunidades y diversidad real en la ciencia.