Mientras millones de mujeres siguen enfrentando barreras para acceder a la salud, a una vida libre de violencias y a la autonomía sobre sus cuerpos, una bancada integrada, en su inmensa mayoría, por hombres insiste en legislar sobre decisiones que nunca tendrán que afrontar en carne propia. Hoy radican un proyecto para prohibir nuevamente el aborto en Colombia. Lo presentan como una defensa de la vida, pero ya sabemos que prohibir o penalizar el aborto no hace que deje de existir. Lo único que hace es empujar a las mujeres, sobre todo a las más pobres, a la clandestinidad, poner en riesgo su salud y profundizar las desigualdades. Eso fue justamente lo que reconoció la Corte Constitucional en la Sentencia C-055 de 2022, al garantizar el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo durante las primeras etapas de la gestación y establecer que castigar a las mujeres por decidir era una medida desproporcionada que vulneraba sus derechos. Y mientras hablan de "defender la vida", guardan silencio frente a las mujeres asesinadas por la violencia machista, las niñas obligadas a continuar embarazos producto de violencia sexual y las madres que siguen muriendo por falta de acceso a la salud. Desde el Congreso seguiré defendiendo el derecho de las mujeres a decidir, no vamos a permitir que el fanatismo y el conservadurismo conviertan nuevamente nuestros cuerpos en un campo de batalla. Las mujeres no retrocedemos. Y nuestros derechos tampoco. Los derechos de las mujeres no nos los regalaron. Los conquistamos. #DerechosHumanos #Mujeres #AbortoSeguro