"Los acontecimientos fueron así, entrenamos en la mañana, después íbamos al hotel a almorzar, el plantel llega al mediodía, y en unos minutos después Ariel (Michaloutsos) tiene una llamada y me comunica a mí que Gustavo (Serpa) había dicho que no dirigía el partido de mañana (el clásico frente a Santa Fe) e inmediatamente fue un balde de agua fría para todos. Yo le dije a Ariel: 'estoy aquí con los jugadores, decime bien', y a las 4-5 de la tarde llegó el presidente Enrique (Camacho) y dio la cara, diciendo que era un cambio, algo inexplicable totalmente. Y luego, al otro día, el día del partido recibo una llamada de Gustavo disculpándose con la forma, por el proceder. Para mí se maneja muy mal, como se manejan muchas cosas en la institución, es un hermoso club y tiene una gran hinchada, pero las decisiones son antifutbolísticas. Yo tengo muchos años de fútbol, conocemos el camino y nunca me ha pasado una situación de estas; el mayor error que tiene es que muchas decisiones no se manejan como un club de fútbol, sino como una empresa". #Fútbol #Deporte #Clásico