Tras la eliminación de Noruega en el Mundial, Erling Haaland no salió corriendo al vestidor. Permaneció durante horas en el estadio para agradecer el apoyo de quienes lo acompañaron hasta el final, firmando autógrafos, tomándose fotografías y compartiendo unos minutos con los aficionados. No se llevó la Copa del Mundo, pero dejó una imagen que muchos difícilmente olvidarán: la de un futbolista que, incluso en la derrota, decidió quedarse para agradecer a su gente. No todas las derrotas terminan con la cabeza abajo. ❤️🇳🇴 #Fútbol #Deportividad #Haaland