Hoy mi hijo David celebró su bar mitzvá. Leyó de una Torá que nació en Tudela, viajó a Polonia, sobrevivió al Holocausto, fue rescatada por el ejército norteamericano y ahora ha vuelto a España. La Torá es el rollo de pergamino que contiene los cinco primeros libros de la Biblia hebrea, escritos a mano por un escriba según una tradición de miles de años. Es el texto más sagrado del judaísmo. Cada comunidad la guarda, la lee en voz alta y la transmite de generación en generación. Leer de ella por primera vez es el centro del bar mitzvá, el momento en que un niño asume su lugar como adulto dentro del pueblo judío. A lo largo de la historia nos echaron de un país tras otro. De Sefarad en 1492, de tantos otros sitios antes y después. Cada vez nos íbamos con lo único que no nos podían quitar. El judaísmo se convirtió así en una religión portátil. No teníamos templo, teníamos el rollo. La patria cabía en nuestros brazos y viajaba con nosotros. Mientras se salvara la Torá, se salvaba el pueblo. Por eso esta Torá nació en Tudela y terminó en Polonia. Cinco siglos y un continente después, un niño de trece años se puso de pie en España y leyó de ese mismo rollo con su propia voz, rodeado de su familia. Esta Torá salió de España y a España ha vuelto. David leyéndola cierra un círculo de quinientos años. El pueblo judío regresa a la tierra que lo vio nacer en Tudela. #BarMitzvah #Torá #Judaismo