Tanto drama para terminar metidos en un teatro, a puerta cerrada, con poca asistencia y en la capital de la Resistencia arrodillados a Alejandro Eder y Dilian, a quienes Abelardo trataba como la peor calaña de la política. No sé si los abelardistas creían que podían ir a esa posesión, pero les acaban de meter tremenda cachetada de realidad. Abelardo odia al pueblo. #Política #Resistencia #DramaPolítico