María Santísima, asunta en la gloria del cielo, es para todo el pueblo de Dios un signo de esperanza y consuelo. Por eso, hoy deseo invocar su intercesión maternal en nombre de aquellas comunidades que necesitan ser consoladas y seguir teniendo esperanza. Pienso en los hermanos y hermanas de Tierra Santa, que es también, por excelencia, la Tierra de María. Pienso en el pueblo ucraniano y en el pueblo ruso, ambos unidos por una devoción filial a la Santa Madre de Dios. Pienso en los cristianos que sufren discriminación o incluso persecución. #Esperanza #Intercesión #Solidaridad
