El caso Mascarillas ha quedado visto para sentencia, con penas solicitadas que oscilan entre siete años para Víctor de Aldama, quien se autoincriminó, y hasta 24 años para otros acusados, destacándose la actuación del fiscal Alejandro Luzón, que, a pesar de las presiones, mantuvo su integridad y rechazó acusaciones infundadas, mientras que la estrategia del defensor de Aldama explotó debilidades en la acusación popular. #CorruptionTrial #LegalStrategy #JusticeSystem

