En 1861, el fotógrafo Félix Nadar realizó una histórica inmersión en las catacumbas de París, un vasto osario de seis millones de personas, donde experimentó con luz artificial, y cuyos recientes descubrimientos fotográficos han revivido el interés por este lugar emblemático que, tras su apertura al público en 1809, atrae anualmente a más de medio millón de visitantes, a pesar de la preocupación por la banalización del sacrificio humano en el contexto de un turismo que busca experiencias espectaculares. #ParisCatacombs #PhotographyHistory #CulturalHeritage
