7 DE AGOSTO, CON EL PUEBLO El próximo 7 de agosto estaremos, como lo hemos hecho siempre, junto al pueblo colombiano. No aceptamos que se nos impida el ejercicio democrático del derecho que tenemos a la oposición política. Nuestra presencia en concentraciones en Barranquilla, Cali y Bogotá, será una expresión pacífica de desobediencia civil y soberanía popular. Sobre el juramento de posesión de Abelardo De la Espriella, reiteramos que su ciudadanía estadounidense constituye un impedimento que solo es subsanable con su renuncia a ella para que pueda ser reconocido como Jefe de Estado plenamente legítimo. La jefatura del Estado exige lealtad exclusiva e inequívoca con la Nación colombiana y con su soberanía. También defenderemos las transformaciones sociales que hizo nuestro gobierno, así como responderemos a los primeros anuncios que hace el nuevo gobierno contra los derechos de la población. La soberanía nacional como fundamento de la República; la legitimidad como fuente esencial de los poderes públicos y la garantía y preservación de los derechos sociales, económicos y ambientales, constituyen la esencia de la democracia. Escuche bien señor Abelardo: soberanía nacional, legitimidad política de los poderes públicos y los derechos sociales NO SE TOCAN. A De la Espriella le decimos que ni su lenguaje autoritario, ni sus intentos de intimidación, ni la posibilidad que decrete el estado de conmoción interior, nos llevarán a aceptar, con resignación, cualquier forma de sumisión de Colombia a intereses de una potencia extranjera. La defensa de la independencia nacional es un deber democrático y un compromiso irrenunciable. Rechazamos categóricamente que se pretenda confundir la movilización ciudadana y la acción política en democracia con el terrorismo. Esa equiparación constituye un peligro para las libertades públicas. Hemos condenado, sin ambigüedad alguna, toda forma de violencia armada. Nuestra lucha es firme, pero profundamente pacífica; decidida, pero siempre dentro de los principios de la democracia. Con el estigma de “la combinación de las formas de lucha” se han instigado genocidios políticos en nuestra historia reciente, en la Colombia de hoy esa pretensión no sería tolerada por nuestro pueblo. Condenamos el asesinato del gobernador del pueblo Nasa, Julián Gutiérrez, en Florida, Valle del Cauca, y rechazamos el atentado perpetrado contra nuestro diputado Yesid Sandoval. Estos hechos reafirman la urgencia de proteger la vida como el primero de los derechos y de desterrar definitivamente la violencia de la confrontación política. El Pacto Histórico seguirá estando del lado de la gente, de la defensa de sus derechos, de las conquistas sociales alcanzadas en los últimos cuatro años y de la preservación de la dignidad, la democracia y la soberanía de Colombia. #Colombia #Democracia #Soberanía

