La sociedad pandémica sigue "viva: apática, obediente y dócil. Nos acostumbraron a esperar instrucciones para salir de casa, abrazar a nuestros padres o despedir a nuestros muertos, y terminamos perdiendo el reflejo de reaccionar por nosotros mismos. Veinte días después de la invasión de una ciudad española, esa docilidad colectiva vuelve a quedar al descubierto. Marruecos no sólo conoce la debilidad del Gobierno; también sabe que al otro lado de la frontera encontrará una sociedad anestesiada, incapaz de sostener su indignación más allá de unos cuantos mensajes en las redes sociales. Nuestro vecino africano conoce la respuesta a la pregunta del título de este artículo mejor que nosotros mismos: somos un país que ha olvidado que la soberanía que no se defiende acaba perteneciendo a otro. Y que el abandono de Ceuta no sólo retrata a Sánchez. Nos retrata a todos" #Soberanía #Indignación #Sociedad






