El submarino K-278 Komsomolets, hundido en 1989 en el mar de Noruega, sigue siendo una amenaza radiactiva debido a la degradación de su reactor nuclear, que continúa liberando pequeñas cantidades de material radiactivo, lo que ha llevado a expertos a advertir sobre su condición de bomba de relojería para el medio ambiente. #Komsomolets #SubmarinosNucleares #ContaminaciónRadiactiva
