He aquí dos actitudes de nuestra vida cristiana que hemos de tener en cuenta para ser “arquitectos sabios” en la construcción de la civilización del amor: el primero es abrazar la cruz de Cristo como cireneos, acompañando y ayudando a llevar las cargas de tantos hermanos y hermanas crucificados por los dramas de la vida; el segundo es cultivar una espiritualidad eucarística, una espiritualidad de la unidad eclesial en el amor. #ViajeApostólico #Fe #Espiritualidad #Amor
