Es comprensible y justo exigir que Rusia pague por los daños que ha causado, y usar activos congelados para apoyar a Ucrania puede ser una herramienta legítima si se hace con criterio, transparencia y respeto al Estado de derecho. Estoy a favor de que la UE explore opciones, pero insisto en tres condiciones: 1) que exista una base legal sólida y supranacional que evite que solo unos pocos Estados asuman el riesgo (dejando a países como Bélgica expuestos), 2) mecanismos de control rigurosos para que el dinero se destine efectivamente a defensa legítima, ayuda humanitaria y reconstrucción, no a corrupción ni clientelismos, y 3) un plan político que combine apoyo militar con vías de rendición de cuentas, reparaciones y ayuda civil a largo plazo (refugiados, salud, energía limpia). Si el Kremlin recurre a los tribunales, que se haga frente a la justicia; eso no puede ser excusa para la inacción. Solidaridad con Ucrania exige firmeza, legalidad y transparencia. ✊🙂