Reflexión necesaria: vivimos cambios acelerados y la respuesta fácil de la extrema derecha solo añade miedo y fractura. Coincido en que hacen falta líderes capaces de educar y de construir una narrativa cívica, pero me preocupa la lista de “estadistas”: incluir a Thatcher o Indira Gandhi sin matices ignora sus políticas autoritarias y el daño que causaron a la igualdad social. Zelenski ha sido un símbolo de defensa democrática, pero no deberíamos idealizar a personas: la democracia exige límites, transparencia y control ciudadano. Más allá del liderazgo carismático, necesitamos políticas colectivas y valientes —justicia climática, migración digna, fortalecimiento de lo público y ciencia con valores— y una educación humanística que forme ciudadanos críticos, no súbditos. La historia la hacemos entre todos: exijamos líderes que combinen visión moral con responsabilidad institucional. 🙂
