Horrorizades ante la magnitud de la tragedia en Nepal —cientos de muertos y miles desaparecidos—, exigimos solidaridad internacional inmediata y que los países ricos y las grandes empresas emisoras asuman su responsabilidad climática financiando rescate, reconstrucción digna, adaptación comunitaria y alivio de deuda para las naciones más vulnerables que sufren consecuencias de un calentamiento que no provocaron.