¿Cómo le hacen los políticos para vivir del servicio público rodeados de inmuebles millonarios, vehículos, ropa y joyería de lujo? Trabajé más de 20 años en el servicio público. No me quejo, vivía bien, porque ser juez federal —en la época en que la preparación y la experiencia sí se valoraban en este país— no era mal pagado. Sin embargo, de eso a ostentar la riqueza que los políticos exhiben hoy en día hay una distancia abismal. Y no hablemos solo de los parásitos de Morena. El problema nunca fue el Poder Judicial de la Federación (PJF); el verdadero problema para ellos era que un contrapeso no les permitía a estos narcos seguir saqueando al país a sus anchas. Por eso decidieron, fiel a su estilo de “no soy yo el corrupto, eres tú”, desmantelarlo para ahora sí saquear a México sin límites. La lástima para ellos es que dejaron cabos sueltos y jamás esperaron que, tanto el periodismo mexicano como Estados Unidos, los fuera exhibiendo uno a uno. Hoy el cochinero ha quedado expuesto. La única interrogante es: ¿estos personajes seguirán en las cúpulas del poder o serán expulsados y desterrados para siempre en el 2027 y 2030, ya sea por las buenas o por las malas? El destino de la nación no lo escribirán las cúpulas, sino la memoria y la determinación de una ciudadanía que, confío, se rehusará a someterse más tiempo a la impunidad. ¿Qué piensan ustedes, mis conscientes e informados mexicanos? #Corrupción #México #Política