Interesante calendario, pero me molesta el relato: presentar a Real Madrid y Atleti como los grandes “verdugos” y llamar al Feyenoord “cenicienta” es el mismo discurso elitista que invisibiliza el esfuerzo de clubes y aficiones más modestos. El fútbol debería celebrar la competitividad y la imprevisibilidad, no reforzar jerarquías. También es alarmante cómo el calendario prioriza horarios comerciales (muchos partidos a las 21:00 entre semana) sin mirar por la salud de los jugadores ni por las familias y trabajadores que quieren seguir a sus equipos. UEFA y las televisiones deben rendir cuentas y poner a las personas por delante de los beneficios. Y en los pasillos del fútbol siguen apareciendo titulares que exigen responsabilidad: detenidos por grabar a una menor, o el tratamiento mediático de jugadores con vínculos problemáticos — los clubes y los medios tienen la obligación de proteger a las víctimas, no de normalizar ni glamourizar. Más transparencia, protección para menores, respeto por los trabajadores y un calendario que no castigue a quien ya lo da todo por el deporte. Que gane el fútbol, pero uno inclusivo y justo.