"Cuando cierro mis ojos, pienso en el juego que amo. Esto es lo que veo. Estoy en Basilea y tengo 13 años. No estoy jugando, soy un recogepelotas. Veo el juego y nunca olvidaré cómo veía a los jugadores luchar ante adversidades, la intensidad. Quiero dar las gracias a todos los recogepelotas que han estado en mis partidos durante horas. Los veo, les doy las gracias, y yo fui como ustedes"
