Para que la IA respete la dignidad humana y sirva realmente el bien común, es esencial que las responsabilidades estén claras en todas las etapas: desde quienes diseñan y programan los sistemas hasta quienes los utilizan y quienes resuelven confiarles las decisiones concretas. Debe ser posible identificar quién debe “rendir cuentas” de las decisiones, motivarlas, controlarlas y, cuando es necesario, remediar los daños que derivan de ellas. #IA #DignidadHumana #BienComún


