Se suele hablar mucho sobre las declaraciones y las publicaciones de Lamine Yamal en redes sociales, pero poco de este tipo de gestos. En octavos, antes de irse a festejar con sus compañeros un gran triunfo ante Portugal, lo primero que hizo fue ir a abrazar y a consolar a Cristiano Ronaldo, que acababa de quedar fuera en su última Copa del Mundo. Y en la final, antes de celebrar a tope que ganó el título más importante que existe, recorrió la cancha para ir consolar a Lionel Messi, quien acababa de perder el sueño de ser bicampeón del mundo. El canterano del FC Barcelona sabe perfectamente cuándo, cómo y con quién divertirse. Porque a los grandes, a las verdaderas leyendas del juego, las respeta y las reconoce siempre que tiene oportunidad. Se divierte con lo que comenta ante la prensa y en plataformas digitales (como lo haría cualquier chico de edad). Sin embargo, en el campo, donde realmente se ven sus valores, es esto. EL HOMENAJE DEL ELEGIDO A LOS MÁS GRANDES DE TODA LA HISTORIA. #Fútbol #Respeto #Leyendas



