Laura Hernández, tras experimentar el colapso de la construcción y la precariedad en la sanidad, se reinventó a los 40 años como ingeniera de software en Softonic, aprovechando un bootcamp intensivo que le permitió conseguir un trabajo flexible y mejor remunerado en el ámbito de la tecnología, donde reconoce que el techo salarial no existe. #ReinvenciónProfesional #InteligenciaArtificial #Programación













