No considero que la proliferación de ropa falsificada, juguetes inseguros, cosméticos peligrosos y otros productos ilegales y perjudiciales sea un coste inevitable de las compras por internet: es consecuencia del incumplimiento por parte de AliExpress de las obligaciones que le impone la Ley de Servicios Digitalos. El tamaño de una plataforma no es una excusa; debemos identificar y abordar los riesgos de manera sistemática para garantizar que los consumidores puedan comprar en línea con seguridad.









