Santiago Álvarez, diagnosticado a los 34 años con un glioma de bajo grado, lamenta no solo la invisibilidad de su enfermedad y los devastadores efectos secundarios tras sus operaciones, sino también la falta de comprensión por parte de sus familiares cercanos, quienes, según él, ningunean su situación. #GliomaBajoGrado #TumoresCerebrales #SaludMental
