Una de las cosas que dijo Sánchez ayer en la SER y que más me sorprendió es que este agosto “ha trabajado y ha descansado”, y que eso también es su derecho. Y tiene razón. El derecho al descanso no se pierde por ser presidente del Gobierno. Pero el problema no es el derecho. Es cuándo se ejerce. El 30 de julio invadieron Ceuta, según relata el presidente, 70.000 personas por la frontera con Marruecos. En cuestión de horas. Hubo decenas de muertos en el agua. Esto ocurrió en una ciudad que tiene 83.595 habitantes según el dato de 2025 del INE. Al día siguiente el presidente se plantó allí y definió lo ocurrido con estas palabras: un ataque, una violación de la integridad territorial de España. Lo dijo él mismo allí en Ceuta delante de las cámaras. Y con esa frase, que sin duda era cierta, se fue a La Mareta. La cronología no le deja en buen lugar. Llegó a la ciudad autónoma a las 11:40 del 31 de julio y presidió la reunión de coordinación en el Palacio de la Asamblea. A continuación, declaración conjunta con Vivas y vuelta a Madrid. Esa fue su única presencia física en la ciudad en todo un mes. Desde su palacio de verano, como los zares, se dignó a hacer dos videoconferencias, el 7 y el 17 de agosto. El 25 de agosto, veintiséis días después del asalto, el Consejo de Ministros aprueba por fin el decreto que declara Ceuta situación de interés para la seguridad nacional. Y tras este extenuante trabajo, intentó rematar el verano en Andorra y solo lo canceló cuando nuestra Ketty Garat lo publicó en ABC. Ayer, la vuelta al cole en la SER. Cómo no. Si uno echa cuentas, es probable que haya pasado más tiempo en el edificio de PRISA que en Ceuta. Da igual que ciudadanos españoles estén viendo alterada su vida, con miles de inmigrantes ilegales vagando por las calles y las playas de una ciudad diminuta. Da igual que la Fiscalía haya contabilizado ya 23 agresiones sexuales. Da igual que nuestro vecino reclame a través de sus ministros la soberanía de parte de nuestro territorio. Estaba de vacaciones y tiene derecho. Lo que nuestro "amado líder" no entiende es que el derecho al descanso no se anula cuando estalla una crisis inédita como esta. Se pospone para cuando se pueda. Eso va con el cargo y la responsabilidad, y no es un invento interesado de la malvada oposición o de la internacional reaccionaria. La comparación más sencilla es la que haríamos con el directivo de una multinacional. Imagínense al consejero delegado de una gran empresa a la que se le quema su principal fábrica y que no vuelve de vacaciones porque tiene derecho a descansar. Dura esa tarde, y ya. Pero esa comparación es tramposa, porque a ese señor lo echa el consejo esa misma tarde y a un presidente del Gobierno no lo puede echar nadie. Nuestro consejo de administración, que es el Parlamento, hace tiempo que no tiene ninguna función más que lanzarse cada miércoles los improperios (de dudosa inspiración) que redactan los asesores de gobierno y oposición. ¡Si no ha presentado un solo proyecto de presupuestos en toda la legislatura! Pero sigamos con las comparaciones. El autónomo que tiene dos empleados y una furgoneta. ¿Ese ciudadano también tiene derecho al descanso? A duras penas ha podido reservar unas vacaciones que ya tiene pagadas desde marzo. Y el 5 de agosto se le rompe la cámara frigorífica, o le falla el proveedor, o se le pone enfermo el empleado que sabe llevar el almacén. ¿Saben lo que hace? Cancela. Pierde la señal, se come la bronca en casa y se pone a trabajar. No porque sea un héroe. Es que si no lo hace, en septiembre no hay empresa. Y él no puede firmar decretos 26 días después para ver si lo arregla mágicamente. O peor. La familia que no se va de vacaciones. Ni este agosto ni el anterior. Porque entre el alquiler, la luz y la gasolina no llega. A esa gente, oír en boca del Presidente que “descansar es su derecho” le debe dar la risa. Sánchez fue quien dijo que lo de Ceuta era un ataque a la integridad territorial de España. El ministro perrofaldérico Óscar Puente puso un post en X el 1 de agosto, que sigue ahí como evidencia de su incapacidad: "Otra crisis más que resuelve Pedro Sánchez". No es cierto. No resolvió nada. Pero se fue de vacaciones y allí permaneció 26 días. Es su derecho. #España #Inmigración #Política


