Cuando volvamos a alabar a Alcaraz o Djokovic cuando pierden, por cómo sonríen al rival que les ha ganado, les abraza o les felicita y digáis que eso es lo habitual... Recordad esta imagen de Sabalenka, rompiendo la raqueta en la cara de Rybakina, cómo ni le mira al abrazarla y cómo termina destrozando lo poco que queda de la raqueta en el banquillo. Lo de Carlos o Novak es para aplaudirles hasta que nos duelan las manos, no lo olvidéis. #Tenis #Deporte #Respeto