La cardiopatía isquémica, principal causa de muerte global, se produce por el estrechamiento de las arterias coronarias y puede diagnosticarse eficazmente mediante la resonancia cardíaca de perfusión, que evalúa el flujo sanguíneo y ayuda a identificar complicaciones, mientras que la prevención se centra en hábitos de vida saludables y el control de factores de riesgo cardiovascular. #CardiopatíaIsquémica #SaludCardiovascular #PrevenciónCardíaca

