Erling Haaland marcando a Jude Bellingham en una jugada a balón parado. Al principio, todo era seriedad. Después, cuando empezaron a jugar entre ellos, ninguno pudo contener la risa. Hace unos años, ambos soñaban con jugar en la élite y ser figuras en la Copa del Mundo. Hoy, ese sueño se hizo realidad y ambos lo están disfrutando al máximo. Son rivales, sí, pero también fueron compañeros y siguen siendo amigos. HERMANOS DEL FÚTBOL. #Fútbol #Haaland #Bellingham


