Si usted es pobre, o incluso de clase media, y se alegró porque el presidente que rugía como tigre iba a mejorarle la vida, tengo una noticia para usted, mi querido y zoquete amigo: ese huevo que hoy saborea con tanto entusiasmo le cuesta bastante más que antes. Y la explicación política, al menos desde esta caricatura, es sencilla y contundente: a Abelardo de la Espriella los pobres y la clase media le valen huevo. Así que mastique despacio y no se vaya atragantar con su ignorancia. Disfrute su desayuno. #Política #Economía #ClasesSociales






