Si eres un adulto y necesitas que alguien te esté recordando todo el tiempo los riesgos de apostar, entonces tu problema va mucho más allá de las apuestas: es falta de sentido común. Cualquier persona adulta sabe que apostar implica el riesgo de perder dinero. Igual que sabe los riesgos de manejar borracho, de tener relaciones sin protección con alguien que acaba de conocer, de abusar del alcohol, de fumar o de comer comida chatarra todos los días. Nadie necesita que se lo repitan constantemente para entenderlo. Yo sé que una hamburguesa, una cerveza o una Coca-Cola pueden ser un gusto, pero también sé que abusar de ellas tiene consecuencias. Por eso no vivo consumiéndolas sin límite. Lo mismo pasa con las apuestas. Si a los 25, 30, 45 o 60 años todavía buscas a quién culpar por decisiones que tú mismo tomaste, el problema no son los casinos, ni su publicidad, ni sus promociones, ni otros apostadores. El problema es no querer asumir la responsabilidad de tus propios actos. Muchos quieren disfrutar la posibilidad de ganar, pero cuando pierden buscan un culpable. Y así no funciona la vida. #Responsabilidad #SentidoComún #Apuestas


