Mientras las nuevas redes económicas y tecnológicas pueden generar exclusión, aislamiento y dependencias, la Iglesia, nutrida por la Eucaristía, está llamada a hacer visible otra medida, custodiando los vínculos, devolviendo la voz a los invisibles y orientando los procesos hacia la dignidad de las personas. #Solidaridad #DignidadHumana #Comunidad


