Un Ministro de Vivienda yéndose de vacaciones a una playa de Santa Marta mientras el país afronta la peor tragedia del siglo con más de 26 mil viviendas destruidas y 127 mil afectadas es indolente, escandaloso e insostenible. Si Abelardo no le exige la renuncia el Congreso tiene el deber moral de hacerlo bajo una moción, o serán cómplices de una nueva burla al país. #Vivienda #Crisis #Gobierno